domingo, 14 de noviembre de 2010

lunes, 15 de marzo de 2010

Retrato


Asi soy para Marina, una alumna de tres años. Tan importante que hasta me puso una corona. Y una que se encuentra en medio de la depre-tristeza primaveral ve asomar un arco iris en esa sonrisa de primeros dientes. Y la tristeza entonces cae en trocitos hasta el suelo. Por lo menos, hasta que no vuelva el dolor.


miércoles, 6 de enero de 2010

En España el 6 de enero se celebra la Epifanía y todos los hogares en los que hay un niño reciben la visita de los Reyes Magos. Algunos censuran el consumismo y el despilfarro que con tal pretexto se lleva a cabo. A mí me encanta regalar, también que me regalen. ¿Hasta dónde habría que considerarlo consumismo o celebración? ¿Más de un regalo por persona es consumismo? ¿Más de x euros por persona? ¿Son ganas de unos colectivos de criticar por criticar o es cosa de una pandilla de tacaños?

Ni que hablar de la carita de los niños llevando sus cartas mal escritas a los monarcas con una mezcla de esperanza y susto ncomparable. ¡Cómo disfruté este año en la fiesta del colegio! Estoy deseando verlos el lunes para que me cuenten cómo los magos se tomaron el turrón que les dejaron y los camellos se bebieron toda el agua. Esa bendita inocencia hace que cada día ría abiertamente de sus ocurrencias, y la risa, es salud.

Felices Reyes a todos.

jueves, 6 de agosto de 2009

Agosto, ya

Ya estamos en agosto y seguimos esperando que el verano asome la nariz por el horizonte. Y no es porque una sea una loca entusiasta de la playa, pero verla tan cerca y tan llenita de lluvia, como poco, entristece. Dicen que este fin de semana. A ver si es cierto. Porque tengo unas ganas locas de quitarme de la cabeza este invierno, en el que se concentraron las vivencias de veinte inviernos por lo menos. Diría que me siento veinte años más vieja.

Está claro: necesito luz solar para quitar estas telarañas de penas y ponerme en marcha, porque antes de que me vaya a dar cuenta puede empezar el nuevo curso y es necesario que me encuengtre fuerte y con ganas. Aunque dar clase retroalimenta cada día a base de risas y descubrimientos. Bueno, por lo visto no sólo me falta el sol, me faltan también los niños.

Mientras me daré una vueltita por el monasterio para ver a mis cachorros.

sábado, 25 de abril de 2009

El amor le salvó

Un amor, aunque sea imposible, es una razón más que suficiente para mantenerse vivo.
Troy se salvó: venció a la enfermedad y feliz contempla a quien tanto admira, sin esperanza alguna de ser correspondido. Al menos sabe que no tiene otro rival, que lo desprecia porque, altiva, rechaza a cualquier macho que se le acerque.

Hay veces, sin embargo, que la pena y el dolor es tan fuerte que nos anula totalmente y todo empieza a carecer de significado. A veces se llega a remontar esta situación. No siempre, desgraciadamente. Como le pasó a Antucho al ver morir prematuramente a su amado hijo. La despedida le sorprendió cuando estaba ya sin fuerzas, y ese sufrimiento puso fin a su existencia.

En menos de dos meses nos dejaron solos. Hoy puedo empezar a afrontarlo, a darme cuenta que ya no puedo verles, ni mandarles un correo o siquiera una llamada. Que pasó el día de San Jorge y no tenía a quien felicitar. Hoy puedo volver a escribir. Gracias al amor . Pero eso queda para otro día.

martes, 24 de marzo de 2009

Buena suerte, pequeñina


Hace ya quince días que vendieron a mi dulce Tambre, pero me resistía a contarlo. Igual que me resisto a volver por el monasterio sabiendo que no viene la más alegre y buena a recibirme.
A veces, en la vida, no queda más remedio que decir adiós y buena suerte, sobre todo cuando es por el bien de uno de los que se despide. Pero duele. Algunas veces duele mucho, muchísimo, duele físicamente.
Hablaba de eso hoy con mi amigo Juanje, proveedor especial de kleenex, chocolates y palabras cariñosas. No sé como siendo tan joven aprendió que cuando alguien está triste, muy triste, se interna en una nube en la que no se oyen los consejos, pero se saborea el chocolate y tranquilizan los abrazos de cariño.
Tambre, mi pequeña, que te colmen de abrazos en tu nuevo hogar, y a mí y a Juanje también, y a todos los amigos que leyeron esta historia.

sábado, 28 de febrero de 2009

línfinito

Sempre caro mi fu quest'ermo colle,e questa siepe, che da tanta partedell'ultimo orizzonte il guardo esclude.Ma sedendo e mirando, interminatispazi di là da quella, e sovrumanisilenzi, e profondissima quïeteio nel pensier mi fingo, ove per pocoil cor non si spaura. E come il ventoodo stormir tra queste piante, io quelloinfinito silenzio a questa vocevo comparando: e mi sovvien l'eterno,e le morte stagioni, e la presentee viva, e il suon di lei. Così tra questaimmensità s'annega il pensier mio:e il naufragar m'è dolce in questo mare.

Testo tratto dalla "Letteratura italiana: testi e critica con lineamenti di storia letteraria", vol. 3, di Mario Pazzaglia. Ed. ZanichelliPrima edizione, marzo 1979.


Siempre caro me fue este yermo cerro y esta espesura, que de tanta parte del último horizonte el ver impide. Mas sentado y mirando, interminables espacios a su extremo, y sobrehumanos silencios, y hondísimas quietudes imagino en mi mente; hasta que casi el pecho se estremece. Y cuando el viento oigo crujir entre el ramaje, yo ese infinito silencio a este susurro voy comparando: y en lo eterno pienso, y en la edad que ya ha muerto y la presente y viva, y en su voz. Así entre esta inmensidad mi pensamiento se anega: y el naufragar en este mar me es dulce.